Calendario de sesiones que se gestiona solo
Creas sesiones, asignas fotógrafos y los alumnos eligen hueco desde su móvil. Sin emails, sin agenda compartida, sin "¿quién falta por confirmar?".
Orlab es la plataforma con la que un estudio de fotografía lleva sus promociones enteras: inscripción, sesiones, pagos, maquetación, imprenta y reparto. Cada uno —tú, la delegación, el alumno, el fotógrafo, el diseñador y la imprenta— entra con su propia vista.
Capturas del entorno de demostración, con datos de prueba. Lo que ves es literalmente lo que se abre al entrar.
Lo que antes vivía en cinco herramientas distintas, ahora en una sola. Los coordinadores ven el estado, los alumnos reservan su sesión y el fotógrafo llega con la jornada montada.
Creas sesiones, asignas fotógrafos y los alumnos eligen hueco desde su móvil. Sin emails, sin agenda compartida, sin "¿quién falta por confirmar?".
Link público, formulario corto, foto subida en un minuto. Reciben confirmación y recordatorio sin que tengas que escribirlos.
El alumno paga con tarjeta desde su móvil y la fila queda marcada pagada, sin que nadie apunte nada. Ves quién ha pagado, quién va a medias y a quién le falta validar su foto, sin cruzar dos listas. Sin comisión sobre tus ventas: pagas la tarifa de la plataforma y nada más.
Recordatorios de la cita y de la recogida al alumno, confirmaciones de pedido y de pago, avisos a la delegación de lo que le toca. Tú no escribes ninguno. Y el fotógrafo no necesita que le manden nada: abre su portal y la jornada de hoy ya está montada.
Votan el diseño y el profesorado, organizan la entrega y los eventos y ven qué les toca hacer y para cuándo. Deja de ser un grupo de WhatsApp contigo dentro.
Tú das una sola fecha —el día que la promoción tiene la orla en la mano— y Orlab deriva las siete fases hacia atrás: cuándo se abre el plazo, cuándo hay que fotografiar, cuándo cierra el diseño y cuándo entra en imprenta. Con las duraciones de fábrica son unas diez semanas; puedes apretarlas o darles aire fase a fase.
Nombre, facultad, sesiones disponibles y precio: la promoción se abre en cinco minutos. La puesta en marcha del estudio —tu marca, tus centros, tus titulaciones y tus planes— se hace una sola vez, la plataforma te la lleva paso a paso y no te deja publicar a medias. Y no la haces solo: la primera la montamos contigo.
Cada centro tiene su página pública bajo tu subdominio, con tu marca y tus planes. Los alumnos entran con el código de acceso, reservan y pagan. Tú lo ves en tiempo real.
El fotógrafo recibe la lista diaria, hace su trabajo y sube los retratos. Cada uno con su pareja de alumno.
Maquetas sobre tu plantilla, la plataforma saca el fichero de impresión ya preparado —con sus márgenes, sus marcas de corte y las tipografías dentro— y tu imprenta entra por su propio portal a descargarlo. Antes de generarlo revisa cara por cara, y no te deja seguir si alguien se ha quedado sin foto, si el encuadre corta una cabeza o si la tipografía no sabe dibujar algún nombre: son los que no tienen arreglo una vez impresa la orla. El cuarto, un retrato corto de resolución, también frena — pero ése sí puedes aceptarlo a sabiendas, foto a foto, y queda anotado quién lo aceptó. Si no tienes imprenta, la ponemos nosotros. Luego el reparto se controla orla a orla, con firma de quien la recibe.
Cada uno entra a Orlab con la vista que necesita. Sin tutoriales, sin "¿dónde se hace esto?".
En qué fase va cada una, qué te toca hacer para pasar a la siguiente y cuál lleva retraso. Varios centros y varias promociones abiertas sin mezclarse.
Entran con el código de su centro, eligen plan y hueco de sesión, pagan y validan su foto. Reciben recordatorio de la cita sin que escribas ninguno.
La lista del día en el teléfono, check-in por QR del pedido y control de quién está en cabina. Las fotos suben por carpeta desde el ordenador del estudio y se enlazan solas con su alumno.
Una cuota según tu tamaño y un precio por alumno que baja cuanto más creces. Todas las funcionalidades entran en todos los planes: los módulos que no uses se apagan, no se cobran aparte.
La orla se monta sola.
Tú eliges la plantilla y la plataforma coloca a cada alumno, encuadra las caras e iguala los tamaños a partir del censo y los retratos.
El alumno se inscribe, reserva su franja, paga y valida su foto sin que tengas que perseguirlo, y los recordatorios salen sin que escribas ninguno.
El fotógrafo, el diseñador, la imprenta y la delegación tienen cada uno su portal, y lo que hace uno le llega al siguiente: las fotos que sube el fotógrafo las ve el alumno, y la orla que aprueba el diseñador le entra a la imprenta.
Se ajusta a tu tamaño: una cuota según el tramo en el que caigas más un precio por alumno que baja cuanto más creces, y nada de licencia fija que se paga igual en temporada baja. Lo tienes en la calculadora: pones tus alumnos y ves la cifra exacta. Todas las funcionalidades entran en todos los planes; los módulos que no uses —maquetación, portal de imprenta, votaciones— se quedan apagados.
Es para lo que está hecho. Cada centro tiene su página pública, su código de acceso y sus planes, y dentro de cada uno puedes tener varias promociones abiertas sin que se mezclen: eliges en qué promoción trabajas y el panel entero se reencuadra a ella. Los pedidos y el calendario, en cambio, se ven a nivel de centro a propósito, porque ahí sí interesa la foto completa.
No. La maquetación es un módulo aparte precisamente porque hay estudios que diseñan fuera con sus herramientas. Si lo apagas, sigues teniendo el seguimiento del encargo, la biblioteca de plantillas y todo lo demás. Si lo enciendes, la orla se compone sola a partir del censo y los retratos, y lo que apruebas en pantalla es exactamente el PDF que sale.
Ninguna app: todo pasa en el navegador del móvil. Sí crean una cuenta con su correo, y no es un trámite de más: es lo que les deja volver a entrar a ver sus fotos, cambiar el pedido y pedir cita de recogida sin que nadie tenga que reenviarles un enlace.
El dinero es tuyo, y la tarifa de Orlab no lleva comisión sobre tus ventas: pagas tu cuota y ya está. Ahora la parte honesta, porque es tu dinero y no queremos que lo descubras el primer mes: cómo entra ese dinero —con qué pasarela y a qué cuenta— se configura contigo en el alta, no es un botón que se enciende solo, y depende de tu facturación y de tu banco. Lo que la plataforma sí hace desde el primer día es registrar cada pago y el estado de cada pedido. Dos cosas que todavía no están: la emisión automática de facturas al alumno (la emites tú con tu sistema) y los reembolsos desde el panel (hoy se gestionan con nosotros). Las dos están en el plan y las dos te las enseñamos tal cual en la demo.
Como prefieras. Si ya tienes imprenta, Orlab se la deja lista: un fichero de impresión por titulación, preparado como lo pide una máquina —3 mm de margen para el corte, marcas de guillotina y las tipografías dentro del archivo, así que no puede cambiarle la letra—, más un cuadernillo en Excel y las fotos renombradas; tu imprenta entra con su propio acceso y se lo descarga. Y si no la tienes, la ponemos nosotros: la impresión no viene en el precio de la plataforma, se presupuesta aparte según tirada y acabado. Aviso honesto: el fichero cumple el estándar que piden las imprentas, pero ninguna lo ha revisado todavía con sus herramientas, así que la primera tirada conviene validarla antes de lanzarla entera.
Lo ponemos nosotros. Si te coinciden dos facultades el mismo día, si entras en un centro nuevo o si sencillamente no tienes equipo propio, cubrimos la jornada con el nuestro y trabaja dentro de tu marca: el alumno ve tu estudio, no el nuestro. Va aparte del precio de la plataforma y se presupuesta por jornada. Lo mismo con la imprenta.
Servidores en Alemania (Hetzner), dentro de la UE, y contrato de tratamiento de datos si el centro lo pide. Con los subencargados por delante y no en la letra pequeña: el correo sale por Resend, las fotos se sirven por el CDN de Bunny, el tráfico pasa por Cloudflare y el cobro por Stripe. Van todos nombrados en el contrato de tratamiento, con sus garantías de transferencia. Cada cliente vive aislado en su propio subdominio y no ve nada de los demás. El borrado por antigüedad no es automático todavía: hoy se hace a petición.
Veinte minutos, sin presentación. Entramos al panel con tus datos de ejemplo y te enseñamos el recorrido entero: alta, sesiones, orla montada y PDF de imprenta.